Besos que no se olvidan,

Random || Besos que no se olvidan

octubre 20, 2016 ஐ Sweet & Books ஐ 14 Comments


Buenos días sweeties ❤

Hace unos días mientras revisaba mi perfil personal de facebook me puse a pensar en una escena que acababa de leer minutos antes entre Savannah y Caleb de Cruzando los límites y caí en cuenta en que no me decidía cuál beso entre ellos me gustaba más.

Luego pensé que siempre me pasa lo mismo, nunca logro definirme cuál beso me gusta más entre los personajes de un libro. Es por eso que hoy he querido recopilar algunos de esos momentos tan especiales que nos han hecho contener la respiración y sonreír como tontas cuando los leemos.




Cruzando los limites


"Savannah abrió la boca para contestar, pero no pudo. Estaba atrapada en aquellos ojos oscuros y maliciosos, y su aliento sobre el rostro no la dejaba pensar. Se mordió el labio hasta hacerse daño.
—No hagas eso —musitó él con una advertencia en los ojos.
—¿El qué? —Se humedeció los labios resecos.
—¡Joder, eso! —gimió Caleb con la respiración acelerada.
La agarró por el cuello y la besó en la boca, anhelante, intenso y lleno de pasión. La atrajo con firmeza hacia él. Entreabrió los labios y su lengua rozó los de ella, incitándola a abrir la boca. Ella separó los labios con un gemido y se estremeció cuando él la tomó por completo, incapaz de pensar, solo consciente de su sabor. Su lengua la provocaba y la saboreaba con avidez, mientras la apretaba contra sus caderas. La besó con más fuerza, exigiendo la respuesta que estaba provocando en ella.
Asustada y excitada, Savannah dejó de contenerse. Sus manos se movieron con vida propia, deslizándose por sus bíceps. Le recorrieron los hombros, el cuello y se enredaron en su pelo. Emitió un profundo gemido y contuvo el aliento un segundo. Su pecho subía y bajaba cada vez más rápido, sorprendida de su propia respuesta. La toalla continuaba en su sitio porque la presión entre sus cuerpos no la dejaba caer. Él aflojó un poco y convirtió el beso en un baile lento y mucho más profundo. Dios, nunca la habían besado así. Susurró su nombre con un quejido cuando él le mordió el labio inferior y volvió a sumergirse en su boca con una pereza premeditada que le aflojó todas las articulaciones. Los besos se tornaron más lentos hasta que rompieron el contacto por la falta de aire.


Yo antes de ti


" Lo besé, para ver si así volvía. Lo besé y posé mis labios en los suyos de modo que nuestras respiraciones se entremezclaron y las lágrimas de mis ojos se convirtieron en sal en su piel, y me dije a mí misma que, en algún lugar, unas diminutas partículas de él serían parte de mí, ingeridas, tragadas, vivas, perpetuas. Quise apretar mi cuerpo por completo contra él. Quise inspirarle un deseo. Quise entregarle toda la vida que sentía y obligarle a vivir.
Comprendí que tenía miedo a vivir sin él. ¿Cómo es que tienes el derecho a destrozarme la vida, quise preguntarle, pero yo no tengo ningún poder en la tuya?

Pero se lo había prometido.
Así que lo abracé, Will Traynor, experto exnegociador en Londres, exsubmarinista temerario, deportista, viajero, amante. Lo abracé con fuerza y no dije nada, sin dejar de decirle en silencio que era amado. Oh, pero cómo era amado.
Ni siquiera sé cuánto tiempo permanecimos así. Yo era vagamente consciente de una conversación al otro lado de la puerta, del ruido de los zapatos, del campanario de una iglesia distante que repicaba en algún lugar. Por fin, noté que exhalaba un gran suspiro, casi un estremecimiento, y apartó la cabeza apenas un centímetro para que nos viéramos con claridad.


33 Razones para volver a verte


"—¿Qué estás haciendo?
—No lo sé. Te toco. —Ascendió por el mentón y las mejillas, despacio, disfrutando del recorrido, como si estuviese dibujándola con los dedos en su memoria. Limpió las lágrimas que todavía brillaban sobre su piel, eliminando aquel rastro de dolor—. Y creo que voy a besarte.
—Mike…
—¿Te apartarás si lo hago?
—Tendrás que arriesgarte.
Lo hizo. Arriesgó.
Fue un beso tierno, húmedo, lento. Mike atrapó aquellos labios entre los suyos y mordisqueó con cuidado la piel suave y deliciosa mientras Rachel gemía en su boca.
Estaba perdiendo el control. Tenía la certeza de que aquello no era lo correcto; no para ella, al menos, pero la deseaba más que nada en el mundo. Y, por eso mismo, temía arrastrarla a su infierno. Ella merecía algo mejor, más estable.
Mike desechó la llamada de su conciencia y profundizó el beso ignorando el intenso dolor que sentía en el labio a causa de la reciente herida, y acunó su rostro con ambas manos, trazando pequeños círculos con el pulgar sobre su mejilla. No quería perderla. Todavía no.


El juego de la araña


" —Es como si viviera bajo un cielo gris de nubes cargadas de lluvia. Están ahí arriba, sobre mi cabeza, conteniéndose, esperando para liberar toda su furia… Y sé que tiene que ocurrir. Solo tengo que ser paciente, sobrevivir en este espacio gris que es mi hogar y mi mundo. Algún día, en algún momento, la tormenta estallará. Y yo abriré los brazos y miraré al cielo, dejaré que el agua me empape… y seré libre por fin.
Ana traga saliva y se le escapa una lágrima. Me inclino y poso los labios en su mejilla para secar el rastro que va dejando. Ella no se aparta.
—Leo… —me llama, me busca.
Cuando nuestras bocas se encuentran, veo una luz al final de mi túnel. Ella es suave y dulce, tan perfecta que me duele. Mi corazón bombea tan fuerte en el pecho que tengo miedo de que se dé cuenta de que me aterra su simple contacto. Ella es la novia de Mike, seguro que está comparando nuestros besos. Yo nunca he besado a nadie. Me da miedo decepcionarla, que no encuentre en mí lo que ha encontrado en chicos como Mike. Pero me aterra más que quiera apartarse…
Por suerte, no lo hace.


Bajo la misma estrella


" Alcé la mirada hacia él y pensé que no estaba bien besar a alguien en la casa de Ana Frank, pero luego pensé que, al fin y al cabo, Ana Frank besó a alguien en la casa de Ana Frank, y que seguramente nada le habría gustado más para su casa que verla convertida en un lugar en el que jóvenes irreparablemente destrozados se abandonan al amor.
Otto Frank decía en el vídeo, en su inglés con acento: «Debo decir que me sorprendió mucho que los pensamientos de Ana fueran tan profundos».
Nos besamos. Solté el carrito del oxígeno y le pasé la mano por la nuca, y él me alzó por la cintura hasta dejarme de puntillas. Cuando sus labios entreabiertos rozaron los míos, empecé a sentir que me faltaba la respiración, pero de una manera nueva y fascinante. El mundo que nos rodeaba se esfumó, y por un extraño momento me gustó realmente mi cuerpo. De pronto, aquel cuerpo destrozado por el cáncer que llevaba años arrastrando parecía merecer la batalla, los tubos en el pecho, las cánulas y la incesante traición de los tumores.


Harry Potter y las Reliquias de la Muerte



"En ese instante se oyó un fuerte estrépito: Hermione había soltado los colmillos de basilisco que llevaba en los brazos. Corrió hacia Ron, se le echó al cuello y le plantó un beso en la boca. El chico soltó también los colmillos y la escoba y le devolvió el beso con tanto entusiasmo que la levantó del suelo.
—¿Os parece que es el momento más oportuno? —preguntó Harry con un hilo de voz, y como no le hicieron ni caso, sino que se abrazaron aún más fuerte y se balancearon un poco, les gritó—: ¡Eh! ¡Que estamos en guerra!
Ambos se separaron un poco, pero siguieron abrazados.
—Ya lo sé, colega —dijo Ron con cara de atontado, como si acabaran de darle en la cabeza con una bludger—. Precisamente por eso. O ahora o nunca, ¿no?
—¡Piensa en el Horrocrux! —le soltó Harry—. ¿Crees que podrás aguantarte hasta que consigamos la diadema?
—Sí, claro, claro. Lo siento —se disculpó Ron, y con Hermione, ambos ruborizados, se ocuparon de recoger los colmillos del suelo.


Fuimos un invierno



"Aun así tuve que hacerlo, porque quería comprobarlo; quería saber si empezaba a ser capaz de sentir algo nuevo, pero sobre todo, lo hice porque ya empezaba a asomarse en serio la nueva Daniela y ella quería hacerlo y no arrepentirse después de no haberlo intentado. Y qué coño, que nos lo merecíamos.
—¿Vale, Dana?
—Sí, de verdad. Solo déjame comprobar una cosa.
Luca asintió con la cabeza, yo alcé la mía y lo besé. Al principio se tensó y apretó mi cuerpo con la mano que seguía sobre mi hombro, pero al instante sentí cómo se relajaba bajo mis manos, que lo sujetaban por las mejillas, abrió la boca y su lengua se internó en la mía; y, aunque pudiera parecerlo, no fue un beso sexual, ni siquiera me invadió un deseo mayor de tocarlo. Fue un beso bonito, con sentimiento, un beso que le di a Luca porque quería hacerlo, porque las otras tres veces que nos habíamos besado lo hice con la intención de cabrear a Martín y no de besarlo a él, pero ese sí. Ese fue mi primer beso con Luca. Porque nos merecíamos un beso que solo fuera nuestro.


Herbarium. Las flores de Gideon



" —Suéltame.
Liam se ahoga, el corazón le late tan fuerte que incluso yo puedo sentirlo. Harto de tantas dudas y de esa tensión que existe entre nosotros, siento el instante exacto en que se rinde.
Liam me besa.
Nuestros alientos se rozan, el corazón de Liam se afloja un segundo y después recupera el pulso, nuestras bocas se encuentran. Me sujeta con fuerza, suspira, sonríe y sigue besándome. Yo tiemblo en sus brazos. Liam me está besando. Creí que no volvería a hacerlo nunca y ahora me pregunto cómo podría haber seguido con vida sin este beso. Tengo el cuerpo pegado al de él y lo beso ansiosa, furiosa, mordiéndole, sujetándole para que no se aparte. Pero de repente el beso de Liam se vuelve dulce, tierno, incluso inseguro. Doloroso. Me recorre los labios con la lengua, dejo que note mis miedos y mis dudas, me acaricia la mejilla con la mano y yo enredo los dedos en su pelo. Liam baja las manos por mis brazos y las detiene en mi cintura. No quiere soltarme. No quiero que me suelte.
Entonces noto que se tensa un segundo y, cuando suelta el aliento, me besa durante un instante como me besó una vez aquí mismo. Es un beso lleno de recuerdos...


Persiguiendo a Silvia



" Nos miramos. Es de noche y las luces de la avenida principal de la ciudad brillan por todas partes. Se escucha el vocerío de la gente que se acerca a ver el espectáculo del Bellagio. Las luces y el movimiento del agua se reflejan en los ojos grandes y color caramelo de Gabriel, que se inclina hacia mí. A pesar de que sé que me va a besar, me sobresalto cuando vuelve a acercarse un poco más. Cierro los ojos y sus labios se aprietan sobre los míos. Oh, Dios…, Gabriel me está besando.
Que deje de girar el mundo, por favor, porque Gabriel me está besando. Y no es uno de esos besos que te das con un amigo, porque sus labios se resbalan de pronto de entre los míos, humedecidos. Lanzo los brazos alrededor de su cuello y él me abraza con fuerza mientras abre ligeramente la boca. Su lengua acaricia la mía y sus manos se meten entre mi pelo. Soy consciente de cada partícula de mi ser, de cada respiración y milímetro de mi piel. Creo que voy a correrme cuando su mano derecha baja de mi cintura hasta cogerme el trasero y me apriete contra él. Su lengua baila despacio con la mía, casi tímidamente, haciendo de este beso lo más parecido que conozco a un beso de amor. Álvaro dijo que me daría un beso de amor pero… no fue así. Ni siquiera se le pareció. Con este el mundo al completo ha desaparecido. No hay fuente, no hay gente, no hay sonido alguno. Y cuando se termina y nos quedamos abrazados, casi siento ganas de llorar, porque quiero encontrar una excusa para poder volver a hacerlo. Gabriel suspira. —Es evidente que si no te quisiera tanto, esto iba a terminar en nuestra habitación.
Sonrío con tristeza.
—No ha sido un beso de amor —susurro mientras lo abrazo más para convencerme a mí misma que a él.
—Qué mala suerte —susurra él también—. No es ese tipo de amor.
Sí, qué mala suerte. Joder, Silvia, se veía venir…


Un beso en Paris



" Nos estamos besando como locos. Como si nuestras vidas dependieran de ello. Su lengua entra en mi boca, suavemente pero con exigencia. Esto no se parece a ninguna experiencia previa. De repente entiendo por qué la gente compara besarse con derretirse, porque cada centímetro de mi cuerpo se disuelve en el suyo. Mis dedos le cogen el pelo, acercándolo. Mis venas vibran y mi corazón explota. Nunca había querido a nadie así. Nunca.
Él me empuja y nos tumbamos en el suelo, liándonos delante de los niños con sus globos rojos y de los abuelos con sus partidas de ajedrez y de los turistas con sus mapas. Pero me da igual. Toda esta gente me da igual.
Lo único que quiero es a Étienne.
El peso de su cuerpo sobre el mío es extraordinario. Lo siento, entero, presionando el mío. Inhalo su crema de afeitar, su champú, y todos esos olores adicionales que son… él. El olor más delicioso que podría imaginar.
Quiero respirarlo, lamerlo, comerlo, beberlo. Sus labios saben a miel. Sus mejillas están cubiertas por una barba de dos días que me rasca la cara, pero me da igual, no me importa. Me siento genial. Sus manos están en todas partes y aunque su boca ya está sobre la mía, lo quiero más y más cerca todavía.
Y de repente se detiene. Por instinto. Su cuerpo está rígido.

Este último libro es un beso prestado por una gran amiga que al comentarle que quería hacer esta entrada me dijo que debía incluir los besos entre Anna y Étienne. Cuando tuve que hacer la búsqueda de algún beso entre ellos me picó tanto la curiosidad que terminé comprando el libro y es seguro que pronto lo leeré.

Pude incluir más besos, pero creo que la entrada se estaba haciendo bastante larga, así que considero que quizás en un futuro haga una segunda entrega e incluya otros tantos que recuerdo con mucho cariño pero que se han tenido que quedar por fuera en esta ocasión.



¿Qué les han parecido estos besos? ¿Recuerdan algún otro que las haya emocionado? 


You Might Also Like

14 comentarios:

  1. ¡Hola! ^^
    No sé si quedarme con el beso de "Yo antes de ti" o el de "Bajo la misma estrella, porque ambos me encantaron, al igual que los libros. El de Ron y Hermione también me gustó mucho, sobre todo porque fue un beso muy esperado. Parecía que no iba a llegar nunca. En cuanto al resto de besos, tengo ganas de descubrirlos, porque todavía no he leído los libros.

    Besitos!

    ResponderEliminar
  2. hola,
    yo me quedo con el beso de Cruzando los limites, me puso la piel de gallina jajajaj Lo que mas me gusta de la entrada es que he leido la mayoria d elos libros jejejej que alegria

    besos

    ResponderEliminar
  3. Me ha encantado esta entrada. Muy original por cierto. Con las que has puesto me quedo con Caleb y Savannah aunque en este preciso momento estoy leyendo la Saga Covenant y los besos entre Aiden y Álex me encantan...
    Te invito a que pases por mi blog. Estoy haciendo un sorteo
    https://magicalthingsbymiri.blogspot.com.es/
    Un beso y mucha suerte ;)

    ResponderEliminar
  4. ¡Hola!
    ¡Muy buena entrada! Yo me quedo con el de Cruzando los límites. ;)
    Besos.

    ResponderEliminar
  5. De los que pones, solo he leído el de Herbarium y el de 33 razones...pero sin dudarlo me quedaría con el de María Martínez y el de Neira, tengo que hacerme con estos dos libros!!!!!!!!

    Besitosss

    ResponderEliminar
  6. Me encanta eeta entrada. Me ha hecho revivir escenas preciosas que quiero volver a leer.
    Yo añadiría besos y no pararía.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  7. Me salté algunas, porque aun no leo los libros, pero, las que leí me gustaron mucho.

    Saludos. xD

    ResponderEliminar
  8. Hola! Me ha encantado, dese luego puedes hacer esta sección permanente, jejeje
    He leído todos los besos menos el último, y menuda selección, los hay dulces, con tensión, apasionados, tristes, cada uno inolvidable
    Lo dicho, estupendos!
    Un beso ^^
    S

    ResponderEliminar
  9. Genial!! deberías hacer de esto toda una sección.

    love it!

    ResponderEliminar
  10. El beso entre Lou y Will....aún lloro...
    Me encantó la idea
    Muchos besos

    ResponderEliminar
  11. ¡Hola! ¡Me ha encantado la entrada! La verdad es que nunca me he planteado los n¡mejores besos que he leído, pero, si tuviera que decir alguno, también diría el de Yo antes de ti. Esa escena es preciosa^^.

    Un beso n.n

    ResponderEliminar
  12. Solo he leído Yo antes de ti y me gusto la escena.
    Buena entrada.
    Besos

    ResponderEliminar
  13. Hola guapa!! que bonita selección de besos :) me han parecido todos de lo mejor aunque me quedo con el de "bajo la misma estrella" Gracias por compartirlo. Besos!!

    ResponderEliminar

No te cortes y da tu opinión, ¡comenta lo que quieras, siempre y cuando lo hagas con respeto!

Pero ¡POR FAVOR NO PIDAS LIBROS! ni dejes tu correo electrónico en en el mensaje con tal fin.

No se admiten enlaces a sus blogs ni ningún tipo de promoción, todo comentario que lo contenga será eliminado. Les devolveré la visita en cuanto pueda pinchando en sus nombre.

Puedes leer las políticas del blog para tener mayor información.

¡El spam será eliminado!